¿Rey de Inglaterra y católico? Dos jóvenes están vetados a la sucesión, por bautizarse recientemente

adminseptiembre 12, 202211min130
logo_2020.png

Una ceremonia nunca antes vista por televisión impresionó a muchos, por su pompa y boato, el pasado sábado 10 de septiembre. El nuevo monarca del Reino Unido, Carlos III, firmaba la proclamación como rey en el palacio de St. James, y juraba proteger a la «verdadera iglesia protestante«: la Iglesia Presbiteriana de Escocia.

Autónomos a todos los efectos, los presbiterianos, a diferencia de los anglicanos, no tienen como cabeza suprema al rey, sino a la Asamblea General. Por ello, con este gesto, el nuevo monarca mostró su voluntad explícita de protegerlos de cualquier amenaza. Un voto que se empieza a realizar en 1714, con la llegada al trono de Jorge I, y que esconde un contexto muy particular para los católicos del Reino Unido.

Todo menos ser católico

Fue en esta época, concretamente en el año 1701, cuando se emitió la Ley de Instauración, que prohíbe la llegada al trono inglés de cualquier pretendiente católico. De hecho, es en 1714, a la muerte de Ana de Gran Bretaña, cuando se va a buscar a Jorge I: primo segundo y familiar protestante más cercano de la reina; perteneciente a una Casa real inédita (de Hannover) y, lo más interesante, con cincuenta católicos antes que él en la línea sucesoria.

FanfarriasJorge I accede al trono en 1714 tras haberse desechado a cincuenta candidatos católicos.

La Ley de Instauración sigue siendo, a día de hoy, la encargada de regular la sucesión a la Corona en el trono británico. Un texto, que recoge el siguiente párrafo sobre los herederos católicos:

«Se estableció que todas y cada una de estas personas que se reconciliaran o comulgaran con la Sede o Iglesia de Roma o profesaran la religion papista, o contrajeran matrimonio con un papista, serían excluidos, y por dicha ley están incapacitados a perpetuidad para heredar, poseer o tener la Corona y el gobierno de este reino y los de Irlanda y sus posesiones, o de cualquier parte de ellos, o para usar o ejercer cualquier autoridad o jurisdicción reales dentro de los mismos, estando, en estos casos, los súbditos de dichos reinos relevados de su deber de obediencia, la Corona y gobierno real serán poseídos por la persona o personas protestantes que los hubieran heredado en caso de muerte natural, de las personas que se hayan reconciliado con la religión o comulgado o profesado en ella o contraído matrimonio en la forma que ha quedado dicha».

En obediencia a la Ley de Instauración han sido muchos los católicos, a lo largo de la historia, apartados del trono por motivos de su fe. Actualmente, como recoge el portal Aciprensa, dos familiares directos del rey Carlos III no podrán nunca sucederle o, al menos, hasta que cambie la legislación.

Eduardo Windsor:

Eduardo Windsor nació el 2 de diciembre de 1988 y es hijo de Jorge Windsor, conde de Saint Andrews, y de su esposa Sylvana Tomaselli. Sus abuelos son Eduardo y Katharine, duques de Kent.​ El joven, de 33 años, es el segundo en la línea de sucesión del ducado de Kent y utiliza el título de Lord Downpatrick. Eduardo es el tataranieto del rey Jorge V y la reina María, así como uno de los 17 ahijados de la fallecida Princesa Diana.

Eduardo Edmundo Maximiliano George Windsor, si no ocurre ningún imprevisto, será el primer católico en siglos en convertirse en Duque de Kent. En el año 2003, a ejemplo de su abuela, la duquesa de Kent, y su tío, Lord Nicolás Windsor, se convirtió a la fe católica, perdiendo así su derecho al trono. El joven es, actualmente, la persona de más alto rango excluida de la línea de sucesión.

Lord       El futuro duque de Kent es, actualmente, la persona de más alto rango vetada al trono.

Alejandra de Hannover

La princesa Alejandra de Hannover quedó excluida de la línea de sucesión al trono tras bautizarse en la Iglesia Católica en 2018. Alejandra Charlotte Ulrike Maryam Virginia de Hannover y Cumberland Grimaldi es hija de Ernesto Augusto de Hannover (jefe de la depuesta Casa Real de Hannover, que fue la dinastía reinante en Reino Unido hasta 1901) y marido de la princesa Carolina de Mónaco, hermana de Alberto II, príncipe soberano de Mónaco.

Alejandra.La hija de Ernesto de Hannover se bautizó por la Iglesia Católica en el año 2018.

Existen otros casos de presencia católica, o vinculados con la fe católica, en la actual monarquía británica. La nueva reina consorte, Camila Parker Bowles, fue bautizada en la iglesia anglicana de Firle, en Sussex, sin embargo, su primer matrimonio (en 1973) fue con Henry Parker Bowles, un hombre profundamente católico

La boda se celebró bajo el rito católico y de este matrimonio, roto en 1994, nacieron Tom y Laura, ambos criados como católicos. No hay constancia de que Camila se haya convertido al catolicismo, aunque tuviera que posponer un día su boda con Carlos III porque coincidía con el funeral de Juan Pablo II.

Excluido por casarse con un católico

Aunque no se pueda aplicar al caso del rey actual, al no ser Camila católica, hasta el año 2013, aquellos que se casaran con una persona católica también quedaban fuera de la línea de sucesión. 

Ser católico y pertenecer a la monarquía británica no resulta una cuestión sencilla de compaginar. Una desavenencia histórica, que comenzó con la separación de la Iglesia de Inglaterra por la negativa del Papa a permitir el divorcio del Rey Enrique VIII, y que nadie sabe hasta cuándo va a continuar. Que el soberano de Inglaterra, y autoridad suprema de los anglicanos, sea católico es algo para lo que, seguramente, haya mucho que esperar. 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *