Hogares Lázaro, Premio ReL: «Nuestro compañero de piso más discreto y silencioso es Cristo»

adminoctubre 1, 20228min240
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Los Hogares Lázaro recibieron el miércoles 28 de septiembre el Premio Religión en Libertad 2022 en la categoría Caridad en Acción, en un acto que tuvo lugar en el Aula Magna de la Universidad CEU San Pablo de Madrid.

Una docena de miembros de esta iniciativa portando sudaderas de colores identificativas acompañaron en el estrado al sacerdote Álvaro Cárdenas para recibir el galardón, con el que se ha querido reconocer la «inmensa labor de ayuda» que supone la convivencia en pisos de personas sin techo y jóvenes estudiantes y profesionales. Una propuesta en la cual «la amistad y la convivencia ayudan a sanar heridas«.

Vídeo de la entrega del Premio Religión en Libertad a Hogares Lázaro.

Hogares Lázaro nació en Francia en 2011 y llegó a España en 2016, cuando una amiga del padre Cárdenas le animó a ponerla en marcha:  «Me parece que esto es un proyecto de Dios y alguien tiene que hacerlo. Si no hay nadie para hacerlo, aquí estamos para ayudarte», le respondió el sacerdote, según relató él mismo tras recibir el premio de manos de Eduardo Fernández Gorostiaga, patrono de la Fundación Nueva Evangelización.

Desde entonces ha habido muchos momentos «llenos de dificultades» que les hicieron pensar que tal vez era un «proyecto bonito» pero que les superaba. Con la ayuda de Dios y de sus donantes, han conseguido sin embargo abrir una casa para hombres y otra para mujeres en Madrid, y pronto lo harán en Barcelona, mientras continúan llegándoles peticiones. «Lázaro quiere ser una luz en medio de nuestras comunidades eclesiales y de la sociedad», explicó Cárdenas. 

Manoli y Bernabé

A continuación dirigieron unas palabras a los asistentes Manoli, residente en uno de los pisos, y Bernabé, un joven de la isla de La Palma voluntario de Hogares Lázaro.

Entrega de los Premios Religión en Libertad a Hogares Lázaro.

Manoli se dirige a los presentes junto al padre Álvaro Cárdenas y Bernabé.

«El objetivo es aprender a vivir juntos en la confianza y en la amistad», dijo Manoli, hasta el punto de constituir «una verdadera familia«: «No sé cómo agradecerles que  me hayan permitido formar parte de ella», concluyó, emocionada.

Por su parte, Bernabé recordó que «las personas que viven en la calle necesitan un techo, pero también necesitan relaciones humanas, acogida, escucha, afecto y amistad. En Lázaro no solo compartimos un techo, sino también nuestro tiempo, nuestra vida y sobre todo nuestra amistad». Con ello, no solo las personas sin hogar, sino los propios jóvenes, «crecen, superan sus inseguridades y sus miedos y se abren a la confianza en los demás, redescubriendo sus capacidades y su propio valor» viviendo «con sencillez relaciones sinceras y cercanas».

«Nuestro compañero de piso más discreto y silencioso es Cristo, que tiene su  propia habitación y a quien cada día visitamos para encontrarnos con Él, para que nos enseñe a ser hermanos. Su presencia eucarística en nuestros hogares, en el oratorio reservado a Él, nos llama a ponerle a Él como fundamento de nuestra vida, como fuente de la alegría y la paz que reina en nuestros hogares, y para recordar por qué y por Quién somos voluntarios, comenzando cada mañana orando juntos», concluyó Bernabé.

Los pobres, sujeto de transformación

Por último, don Álvaro hizo una pequeña reflexión sobre «la identidad y la misión» de Hogares Lázaro: «Son más que una respuesta a una necesidad que tienen unas personas en riesgo de exclusión, quiere ser fermento de una cultura nueva«.

«El corazón de Dios tiene un sitio preferencial para los pobres», recordó, y «esta preferencia divina tiene consecuencias en la vida de fe de los cristianos, llamados a tener los mismos sentimientos de Cristo. Nuestros Hogares son un instrumento para vivir la alegría del Evangelio».

«Los pobres son la ayuda que el cielo nos envía para despertarnos del sueño de nuestra vida tranquila y cómoda», dijo el padre Álvaro Cárdenas como colofón: «Queremos hacer comprender que los pobres no tienen que ser solamente objeto de nuestra justicia o nuestra caridad, sino los sujetos de la transformación de nuestra sociedad y del cambio de nuestro corazón».

 [Pincha aquí para leer la crónica del acto de entrega de los Premios Religión en Libertad.]

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