7 lecciones magistrales de Munilla al movimiento provida para efrentar «el martirio de la verdad»

adminoctubre 12, 202213min260
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En plena ofensiva del Gobierno para «silenciar y ocultar la Verdad» intentando eliminar las vigilias de oración provida, 40 Días por la Vida lleva tres semanas rezando de manera ininterrumpida ante los abortorios de toda España con miles de voluntarios. No tienen miedo a las amenazas, saben cómo deben realizar las campañas y, sobre todo, lo hacen sin temer las consecuencias.

Y si lo hacen es, en parte, siguiendo las directrices de ánimo y firmeza que les transmitió el obispo de Orihüela-Alicante, José Ignacio Munilla, durante la celebración de su primer congreso internacional en Madrid.

Presentado por la coordinadora nacional de la agrupación, Nayeli Rodríguez, e inaugurado por su responsable internacional, Tomislav Cunovic, Munilla desarrolló los motivos por los que considera que el movimiento provida está llamado a ser «piedra de toque», «mártires de la Verdad» y «remedio a la dictadura del relativismo» a través de X lecciones magistrales.

1º «Ser mártires de la coherencia»

Tras un diagnóstico de la situación en la que ya «ni si quiera se niegan las grandes verdades [debido al relativismo]» y donde el mundo «se construye desde el deseo y no desde la moral objetiva», Munilla destacó que la alternativa debe ser «el martirio de la coherencia».

En un discurso plagado de alusiones y comparaciones al martirio de los primeros cristianos, extrajo de todos ellos que su testimonio en vida fue «con los hechos y las obras»: «No lo hicieron solo con palabras bonitas, sino que con su sangre corroboraron que lo que decían era verdad y creían en ello».

Por ello, instó a los fieles y especialmente a los católicos que se dedican a la defensa de la vida a enfrentar «el verdadero martirio» de la causa provida «con una vida íntegra que confiese con sus obras, palabras y pensamientos«.

2º «Ser instrumentos de la verdad objetiva»

En este sentido, advirtió de la importancia de que, teniendo en cuenta las dimensiones y consecuencias que está cobrando la batalla por la vida, la defensa de la «Verdad objetiva» se hace inseparable del martirio y la coherencia.

«Cuando uno da testimonio, es testigo de `una´ verdad y no de `la mía´ o `la tuya´. Hay una verdad, somos hijos de ella y estamos llamados a dar testimonio, de que hay valores tan grandes, objetivos e innegociables que no se pueden regatear», explicó refiriéndose al matrimonio, la vida no nacida, los últimos días de un enfermo o la objeción de conciencia.

Defender esto, dijo, «puede resultar muy fuerte y contracultural en esta dictadura del relativismo» y una de las acusaciones que recibirán será la de «creerse en posesión de la verdad. Pero es al revés», explicó: «Hay una verdad y ojala que sea ella la que nos posea y quiera servirse de nosotros. Tiene un rostro, se ha encarnado y se llama Jesús».

3º «Convertir la vida a la Verdad en lugar de acomodarla»

Tras diagnosticar la negación posmoderna de la moral objetiva, alentó al movimiento provida a «ser consciente de su tarea», precisamente «el martirio de la verdad y el testimonio de que esta existe».

En este aspecto, llamó a los fieles a no creerse ni callar ante acusaciones como «si tu religión te lo prohíbe, no abortes».

Un planteamiento que responde a algunas corrientes surgidas del posmodernismo relativista que como «la ética de situación«, según la cual «las cosas son buenas o malas en función de la situación en que se encuentre» o la «moral de proporción«, que afirma que «lo importante es lo fundamental, y si [generalmente] te has abierto a la vida, la decisión de que [un hijo] no nazca» sería justificable.

«Esto no es así», zanjó: «Estamos llamados a no acomodar la verdad moral a la conveniencia de mi vida, sino a convertir mi vida ante la verdad y existen cosas que son intrínsecamente malas, en toda situación, momento y circunstancia».

Munilla en el Congreso de 40 Días por la Vida.

El obispo de Orihüela-Alicante, José Ignacio Munilla, alentó a más de un centenar de asistentes al Congreso Internacional de 40 Dias por la Vida a «defender la vida y la verdad» sin temor a las consecuencias: «Hacéis una labor de la que no sois conscientes» (Foto: José María Carrera).

4º Un llamado a ser la «piedra de toque» contra el «punto medio»

Así, cifró la aportación fundamental del movimiento provida en «la sanación del relativismo en el seno de la propia Iglesia católica», especialmente en lo que al respecto aporta «la batalla contra el aborto».

«En ella no cabe punto medio. Esa es la gran contribución de la causa provida frente a la pretensión de construir una ética a nuestra medida. Entre matar y respetar la vida no hay punto medio», sentenció.

Si bien Munilla destacó la magnitud del gigante del aborto, afirmó que tiene «los pies de barro de la mentira y la falsedad» y que, si se enfrenta a un movimiento provida basado en Dios y la verdad, «tendrá los días contados«.

«Dios dirige los hilos de la historia y la causa provida formará parte de esa piedra de toque para que caiga el gigante. La sola presencia del movimiento provida resulta insoportable porque es imposible acallar la conciencia», afirmó.

5º Imirar a los primeros cristianos: no temer el martiro

Asimismo, instó al centenar de asistentes al congreso a que todo cristiano «debe estar preparado», y si bien «es necesario que se anuncie el Evangelio a los pueblos», también este «está lleno de expresiones que nos deben hacer caer en la cuenta del deber de vivir la vocación martirial: `Os entregarán a los tribunales, seréis azotados en la sinagoga por mi causa… el Evangelio habla de ser testigos, mártires´.

Citando la Exhortación al martirio de Orígenes, Munilla remarcó la necesidad de mostrar valor y de «estar preparados» para esta realidad, poniendo en valor como modelo a imitar la firmeza de las primeras comunidades cristianas ante el martirio, pues si está «la esperanza cristiana de que este mundo será diferente», esta «tiene el precio de la confesión de fe».

6º Conocer las formas en que seduce el demonio

Si bien remarcó que ante aquellas circunstancias «era difícil mundanizarse», las de ahora son otras, más sutiles, que hacen necesario conocer las dos formas en que «ataca el mundo a los seguidores de Cristo», dijo citando a San Agustín.  

«Los halaga para seducirlos o los atemoriza para doblegarlos. La mayoría caen en la primera, hace una componenda con el mundo y es fácilmente seducida y mundanizada. Y si haces una encuesta preguntando si se cree que hay que estar en contra del aborto en todos los casos, pues dirán que alguna excepción habrá que hacer», afirmó.

Pero esta, dijo, no es la única vía y «cuando la primera no lo consigue, el mundo lo intenta metiendo miedo, acallando, con líos mediáticos y amedrentando. O te mundanizo o, si no, te voy a amedrentar. Ojalá nos toque esta segunda, porque será signo de quehemos resistido a la primera. Y el que no sea perseguido, que se lo haga ver y cuide de no estar ante la primera».

7º Y si llega el martirio, acoger la gracia y mantenerse firmes

Tras citar las últimas palabras de Oscar Romero, obispo martirizado de El Salvador, Munilla afirmó que si Dios concede «la gracia del martirio», el deber es «acogerla, ser firmes y entregarnos a Él«.

«Todos los que intergáis el movimiento provida estáis haciendo una labor de la que nos somos conscientes. Ofreceros a Dios para llevar su designio adelante en una verdad plena que noshará libres. No tengamos miedo a la Verdad, porque la verdad, el amor, la misericordia o la justicia son sinónimos en Dios. Os deseo que cumpláis esta vocación», concluyó el obispo.   

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