Aguinaldos, posadas y quemas del diablo: así celebra la Hispanidad el Adviento más largo

adminnoviembre 25, 202213min420
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Con el comienzo de la celebración del tiempo de Adviento este domingo 27 de noviembre, la Iglesia no solo se preparará para rememorar la primera venida del Salvador, sino que también renovará «el ardiente deseo de su Segunda Venida», según el catecismo.

Y concretamente este 2022 los fieles podrán hacerlo con más tiempo que en otros años al ser el Adviento más largo posible con 28 días de duración completos.

A lo largo de estas cuatro semanas, el mundo entero pondrá en práctica multitud de tradiciones y costumbres arraigadas desde el origen de esta fiesta, cuyos primeros registros y celebraciones se remontan a la Hispania y la Galia romanas del siglo IV: se cree que una de las primeras menciones oficiales al tiempo de Adviento fue en el Concilio de Zaragoza en el año 380. En él mismo se instó a los fieles a asistir a Misa todos los días entre el 17 de diciembre y el 6 de enero para preparar y celebrar la Navidad así como a ayunar tres semanas antes de la Epifanía. 

Con el descubrimiento y evangelización de América, España no solo se trasplantó a sí misma y sus costumbres por todo el Nuevo Mundo, sino que expandió multitud de celebraciones y devociones que una vez asentadas adquirieron una evolución y caracteres propios. La recientemente celebrada Virgen del Pilar es solo un ejemplo, y el Adviento no fue una excepción.

Estos son solo algunas devociones, costumbres y tradiciones particulares con que la Hispanidad celebrará el Adviento, algunas de las cuales tienen siglos de historia:

Filipinas: Simbang Gabi y paroles inundando las calles

Una de estas celebraciones propias y desarrolladas durante el Adviento es la que tiene lugar en Filipinas, antiguamente administrada desde el Virreinato de Nueva España, que se conoce como Simbang Gabi. Un término que equivale a la Misa del Gallo  y que hace referencia a las nueve misas que tienen lugar a las 4:00 de la madrugada en los días previos a la Navidad. La primera tiene lugar el 16 de diciembre y la última, el 24.

Iluminación de iglesias en el Simbang Gabi, los días previos a Navidad en Filipinas

Iluminación de iglesias en el Simbang Gabi, los días previos a Navidad en Filipinas.

La luz es otro de los rasgos más representativos del Adviento y la Navidad y en Filipinas se representa durante estos días a través de los paroles, una suerte de faroles originarios de los tiempos de la primera evangelización de Filipinas fabricados con bambú y papel y en el imaginario colectivo filipino simboliza -y guarda parecido- con las conocidas «estrellas de Belén», que se muestran colgando de las ventanas, en calles y centros comerciales.

México y «Las Posadas» en recuerdo a la Sagrada Familia

Aunque muy tradicionales en México, también son típicas de Honduras, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua, Panamá y Estados Unidos. Se trata de una devoción popular completamente asentada y con orígenes en la conquista y la evangelización de lo que fue el Virreinato de la Nueva España.

A su llegada, los españoles encontraron que el imperio azteca celebraba por estas fechas festividades dedicadas a la deidad de la guerra, Huitzilopochtli, marcadas por sangrientos rituales y sacrificios.

Tras la conquista y culturización, fueron sustituidas por la preparación de la Navidad mediante Las Posadas: se trata de una celebración de los nueve días que marcaron el viaje de María y José en búsqueda de refugio hasta el nacimiento del Señor. Aunque la celebración ha ido evolucionando, la esencia es la misma: cada noche, niños de ciudades y pueblos de todo el país disfrazados de ángeles van casa por casa cantando villancicos donde les es negada la entrada como a José y María. Algunos de sus habitantes les regalan refrescos y dulces, hasta que finalmente alguien les da alojamiento.

Ya durante el tiempo de Navidad se celebra también «el arrullo del Niño Dios» con la imagen del niño a la que se dedican canciones y ante la cual se reza el rosario. En el Adviento mexicano también tiene especial relevancia la fiesta de la Virgen de Guadalupe, patrona del país, el 12 de diciembre, cuatro días antes que el comienzo de Las Posadas.

Colombia y la noche de las velitas

Otra bonita festividad propia del tiempo de Adviento es la que tiene lugar en la noche del 7 al 8 de diciembre en Colombia, el día de las velitas, donde las casas y calles se llenan de luces y colores a modo de «camino» por donde pasará la Virgen, en un clima de oración, novenas, rosarios y comidas en familia.

El motivo no es otro que recordar y celebrar la proclamación de la Inmaculada Concepción por el Papa Pío IX en su bula Ineffabilis Deus en 1854, donde se establece el dogma de que María fue preservada de todo pecado.

Según la tradición, católicos de todo el mundo encendieron velas y antorchas para celebrar esta proclamación, que se recuerda cada noche del 7 de diciembre con especial fervor en Colombia y con variedades particulares en cada una de sus ciudades.  

Entre otras devociones y celebraciones propias se encuentra la Novena de los Aguialdos, que se reza durante los nueve días siguientes al 16 de diciembre, tradicionalmente en torno a un pesebre, donde se cantan villancicos.

Guatemala y la quema del diablo

En Guatemala, la preparación del Adviento y la Navidad están marcadas como en México por Las Posadas, que concluyen el 24 de diciembre. También es costumbre el uso de un sombrero, la puritina, empleado para bailes regionales dedicados a esta época del calendario litúrgico, con abundantes celebraciones que combinan elementos prehispánicos y los españoles propios de la evangelización del continente.

También es propia del Adviento en Guatemala «la quema del diablo«, una festividad que tiene lugar en la vigilia de la Inmaculada, donde las calles se llenan de figuras que representan a Lucifer y son quemadas para conmemorar el triunfo de la Virgen con su Inmaculada Concepción, la victoria del bien contra el mal.

Uruguay: «¡Un peso pal Judas!»

Una celebración similar tiene lugar en Uruguay antes de la Navidad, en la que los niños preparan durante el Adviento muñecos de trapo que representan a Judas. Una vez elaborados, se ponen en las puertas de las casas y los peatones que pasan por ellas regalan monedas o dulces a los niños que los han hecho diciendo «¡Un peso pal Judas!». Durante la noche de Navidad, los muñecos son llevados a grandes fogatas donde son incinerados.

España y los aguinaldos

Uno de los términos más reconocibles del Adviento y la Navidad es el de «aguinaldo», con el que comúnmente se hacen referencia a las compensaciones económicas obtenidas en esta época del año. Sin embargo, la fiesta de aguinaldos tenía otro sentido y su origen se remonta al Medievo en España.

Como explica España Fascinante, consistía de una recolecta de alimentos y su posterior subasta que se iniciaba el 16 de diciembre, y cuyo dinero recaudado se cedía a la Iglesia para los cultos y ceremonias navideñas. Esta celebración también admitía la donación de dinero, que se recogía casa por casa a través de propinas, a cambio de acciones o ayudas realizadas con motivo de la Navidad. Generalmente eran los niños los que acudían a las casas de los vecinos, cantaban villancicos y recibían por ello dulces o monedas. Esta peculiar celebración se institucionalizó en España con la «paga de Navidad», formalizada mediante el BOE en 1944 «para solemnizar las fiestas«.

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