Audiencia General: «Benedicto XVI fue un gran maestro de catequesis, nos llevaba de la mano a Jesús»

adminenero 4, 20238min160
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Francisco celebró este miércoles la tradicional Audiencia General en el Aula Pablo VI del Vaticano. El Papa concluyó su ciclo de catorce catequesis sobre el tema del discernimiento. En el día previo a oficiar el funeral por Benedicto XVI, el Santo Padre tuvo unas palabras de recuerdo para quien fuera su predecesor.

«Antes de comenzar esta catequesis, quisiera que nos uniéramos a los que están aquí a nuestro lado rindiendo homenaje a Benedicto XVI y dirijo mi pensamiento a él, que fue un gran maestro de catequesis. Su pensamiento agudo y educado no era autorreferencial, sino eclesial, porque siempre quiso acompañarnos al encuentro con Jesús. Jesús, el Crucificado resucitado, el Viviente y el Señor, fue la meta  a la que nos condujo el Papa Benedicto, llevándonos de la mano. Que nos ayude a redescubrir en Cristo la  alegría de creer y la esperanza de vivir», expresó.

Capaces de ternura

Sobre el tema del discernimiento aportó las ayudas que pueden sostenerlo. «Con esta catequesis concluimos el ciclo dedicado al tema del discernimiento, y lo hacemos  completando el discurso sobre las ayudas que pueden y deben sostenerlo. Uno de ellos es el  acompañamiento espiritual, importante en primer lugar para el conocimiento de uno mismo, que hemos visto que es una condición indispensable para el discernimiento. Mirar al espejo sólo no siempre ayuda. Hay que mirarse al espejo con la ayuda de otro, que nos dice la verdad y así nos ayuda», comentó.

En este sentido, añadió que es importante «no tener miedo a parecer frágiles». «Es  importante, en primer lugar, darnos a conocer, sin tener miedo a compartir los aspectos más frágiles, en los que nos descubrimos más sensibles, débiles o temerosos de ser juzgados. La fragilidad es, en realidad,  nuestra verdadera riqueza, que debemos aprender a respetar y acoger, porque, ofrecida a Dios, nos hace capaces de ternura, de misericordia, de amor. Las personas que no se sienten frágiles son duras y dictatoriales. La fragilidad nos hace humanos, expresó.

«Quien acompaña no sustituye al Señor, no hace el trabajo en lugar del acompañado, sino que  camina a su lado, le anima a leer lo que se mueve en su corazón, el lugar por excelencia donde habla el  Señor. El director espiritual (mejor el acompañador espiritual) nos ayuda a entender mejor. Es muy importante no caminar solos. Hay un dicho de la sabiduría africana: ‘Si quieres llegar pronto, ve solo; si quieres llegar seguro, ve con otros'», afirmó el Papa.

Por ello animó a formar siempre parte de una comunidad. «El acompañamiento puede ser fructífero si, por ambas partes, hemos experimentado la filiación y la fraternidad espiritual. Descubrimos que somos hijos de Dios cuando descubrimos que somos hermanos, hijos del mismo Padre. Por eso es indispensable formar parte de una comunidad itinerante. No se acude solo al Señor», aseguró.

Es como un arte

En este punto de su catequesis, el Papa propuso a María como maestra del discernimiento. «La Virgen María es maestra de discernimiento: habla poco, escucha mucho y guarda su corazón. Y las pocas veces que habla, deja huella. En el Evangelio de Juan, hay una frase muy breve  pronunciada por María que es una consigna para los cristianos de todos los tiempos: ‘Hagan lo que Él les  diga’. Una vez una abuela me dijo: ‘¿Sabe, usted cuál es el gesto que siempre hace la Virgen? Es el de señalar siempre a Jesús‘. Hacer lo que Jesús nos dice», expresó. 

Aquí puedes ver íntegra la Audiencia General del Papa de este miércoles.

El Papa terminó sus palabras hablando sobre la importancia de redescubrir el discernimiento. «Queridos hermanos y hermanas, el discernimiento es un arte, un arte que se puede aprender y que  tiene sus propias reglas. Si se aprende bien, permite vivir la experiencia espiritual de manera cada vez más bella y ordenada. Ante todo, el discernimiento es un don de Dios, que hay que pedir siempre, sin presumir nunca de experto y autosuficiente», comentó. 

Durante el momento de los saludos en diferentes lenguas, el Papa recordó la figura del difunto Benedicto XVI. «Antes de comenzar, quiero pedirles que nos unamos a cuantos en este momento están rezando por Benedicto XVI en la basílica. Él fue un gran catequista que nos ayudó a descubrir la alegría de creer y la esperanza de vivir en Cristo», dijo en español.

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